Maribel Soria Moreno, cincuenta y ocho años, lleva más de una década sosteniendo por detrás un salón de bodas de la carretera de Toledo: vajilla industrial, cámaras, sobras, urgencias y todo lo que nadie quiere ver cuando la celebración sale bien. Cuando empiezan a deberle nóminas y el negocio se acerca al cierre, también su hijo separado vuelve al piso con su hija y con la costumbre de seguir usando a su madre como infraestructura de emergencia.
Entre manos abiertas por la lejía, finiquitos incompletos, comida que pertenece a otros y un arcón congelador que termina ocupando el pasillo de su casa, Maribel descubre que alimentar, resolver y estar disponible han sido también formas de aplazar el derrumbe.
La comida de los otros es una novela sobre trabajo visible por delante e invisible por detrás, sobre la abundancia ajena que acaba pagando la factura doméstica y sobre el momento en que una mujer deja de confundir ser necesaria con seguir estando siempre disponible.